Una casa de chocolate, Paredes de caramelo o Puertas de galleta. Algo que solo veíamos en películas o cuentos de fantasía es algo que hoy, en Londres, se puede tocar, o mejor dicho, morder o lamer.
Una marca de dulces pensó en una idea divertida: pegó 1.325 galletas en las paredes del ascensor para que todos los que quieran puedan darle una lamida.
¿Te animas?
Publicado por gacelacardona el 16/04/2012 a las 11:44 h